Alveolitis: qué es, síntomas y tratamiento dental

Alveolitis: qué es, síntomas y tratamiento dental

Si hace unos días te sacaron un diente y el dolor, en lugar de mejorar, va a peor, es posible que estés ante un caso de alveolitis. Es una complicación relativamente frecuente tras una extracción dental, y aunque puede resultar muy molesta, tiene solución. En este artículo te explicamos qué es, por qué ocurre y cómo se trata de forma profesional.

¿Qué es la alveolitis?

La alveolitis es una inflamación del alveolo dental, es decir, de la cavidad ósea que queda en la encía después de extraer un diente. Lo que ocurre normalmente tras una extracción es que se forma un coágulo de sangre que protege esa zona mientras cicatriza. Cuando ese coágulo no se forma bien, se infecta o se desprende antes de tiempo, el hueso queda expuesto al aire, a la saliva y a los alimentos.

Esa exposición es lo que provoca el intenso dolor característico de esta complicación. En la literatura clínica se describe como la complicación posoperatoria más frecuente después de una extracción dental, especialmente en el caso de las muelas del juicio.

Tipos de alveolitis

Aunque en el lenguaje cotidiano se habla de alveolitis en general, los dentistas distinguen dos variantes principales según cómo se presenta el alveolo afectado.

Alveolitis seca

Es la más conocida y también la más dolorosa. Se caracteriza porque el alveolo aparece vacío, sin coágulo, con el hueso visible y de color blanquecino o grisáceo. El dolor suele irradiarse hacia la oreja, la sien o el cuello, y puede ser constante e intenso.

Alveolitis húmeda o supurada

En este caso, el coágulo sí se forma, pero se infecta. El alveolo aparece con restos de tejido en descomposición, mal olor y, en ocasiones, supuración. El dolor también es considerable, aunque generalmente algo menor que en la variedad seca.

¿Cuáles son los síntomas de la alveolitis?

Los síntomas suelen aparecer entre las 24 y las 72 horas después de la extracción. Si pasados esos primeros días el dolor empeora en lugar de remitir, es una señal de alerta. Estos son los signos más habituales.

El síntoma principal es un dolor intenso y pulsátil en la zona de la extracción que puede irradiarse hacia el oído, la mandíbula o la cabeza. Ese dolor no responde bien a los analgésicos habituales, lo que lo hace especialmente difícil de tolerar.

Otro signo muy característico es el mal aliento o sabor desagradable en la boca, que se debe a la exposición del hueso y a la posible presencia de restos necróticos. También puedes notar que el alveolo tiene un aspecto distinto al de una cicatriz normal: vacío, con el fondo blanquecino o con tejido oscuro.

En algunos casos aparece inflamación de la encía alrededor de la zona y, más raramente, fiebre leve. Si tienes fiebre alta, acude a urgencias dentales sin esperar.

¿Por qué se produce la alveolitis?

No siempre es posible identificar una causa única, pero sí se conocen varios factores de riesgo que aumentan las probabilidades de que aparezca esta complicación.

El tabaco es uno de los más importantes. Fumar tras una extracción reduce el aporte de oxígeno a los tejidos, altera la cicatrización y puede desplazar el coágulo por la succión. Se recomienda encarecidamente no fumar durante al menos 48-72 horas después de la extracción.

Las extracciones complejas, como las de muelas del juicio incluidas o semi-incluidas, implican mayor traumatismo en el hueso y la encía, lo que eleva el riesgo. También influyen factores como tomar anticonceptivos orales, tener una higiene bucal deficiente previa, o usar jeringuillas de irrigación con demasiada presión en los días posteriores.

Enjuagarse la boca con fuerza, escupir repetidamente o beber con pajitas en las primeras horas también puede desprender el coágulo antes de que el tejido haya comenzado a regenerarse.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la alveolitis es fundamentalmente clínico: el dentista examina el alveolo, evalúa el tiempo transcurrido desde la extracción, la intensidad del dolor y el aspecto de la herida. En la mayoría de los casos no es necesario hacer una radiografía para confirmarlo, aunque puede hacerse para descartar otras complicaciones como la presencia de fragmentos óseos o radiculares.

Lo importante es que no intentes diagnosticarte tú solo. Hay otras situaciones que pueden provocar dolor tras una extracción, como una infección o una fractura del alveolo, y solo un profesional puede distinguirlas correctamente.

Tratamiento de la alveolitis

El tratamiento de la alveolitis es siempre profesional y debe realizarse en la clínica dental. No existen remedios caseros que resuelvan esta complicación; pueden aliviar ligeramente el dolor de forma temporal, pero no tratan la causa ni favorecen la cicatrización.

El dentista comenzará por limpiar el alveolo con cuidado, irrigando la zona para eliminar restos de alimento y tejido en mal estado. A continuación, colocará en el interior del alveolo un apósito medicado, generalmente con propiedades antisépticas y analgésicas, que protege el hueso expuesto y favorece la formación del nuevo tejido de granulación.

Este apósito suele renovarse cada 2 o 3 días hasta que la cicatrización avanza de forma adecuada. El alivio del dolor suele notarse rápidamente, incluso en las horas posteriores a la primera cura. En algunos casos, el dentista prescribirá también antibióticos o antiinflamatorios para controlar la infección y la inflamación.

Si la extracción estuvo relacionada con un procedimiento más complejo, como parte de una preparación para colocar implantes dentales en Alicante, es especialmente importante tratar la alveolitis cuanto antes para no comprometer la regeneración ósea.

¿Cuánto tarda en curarse la alveolitis?

Con el tratamiento adecuado, la mayoría de los pacientes experimentan una mejora significativa en 24-48 horas después de la primera cura. La resolución completa de la alveolitis puede tardar entre 1 y 4 semanas, dependiendo de la gravedad del caso y de cómo evolucione la cicatrización.

Mientras dura el tratamiento, es fundamental seguir las indicaciones del dentista al pie de la letra: evitar el tabaco, no enjuagarse con fuerza, mantener una higiene suave con cepillo de cerdas blandas, y acudir a todas las revisiones programadas.

¿Cómo prevenir la alveolitis?

Aunque no siempre puede evitarse, hay medidas que reducen considerablemente el riesgo. En Clínica Asilpa, como parte de cualquier cirugía dental en Alicante, entregamos a cada paciente instrucciones posoperatorias claras y personalizadas para minimizar complicaciones.

Durante las primeras 24 horas es fundamental no escupir ni enjuagarse la boca para no desplazar el coágulo. Tampoco debes fumar, beber con pajitas ni comer alimentos duros o calientes en esa zona. A partir del segundo día, puedes hacer enjuagues suaves con agua tibia y sal, pero siempre con delicadeza.

Informar a tu dentista de cualquier medicación que estés tomando también es clave, especialmente si tomas anticoagulantes o anticonceptivos orales, ya que ambos pueden influir en la coagulación y la cicatrización.

Preguntas frecuentes sobre la alveolitis

¿Puedo tener alveolitis si el dolor no es muy intenso?

Sí. Aunque la alveolitis seca suele cursar con dolor muy intenso, la variedad húmeda puede presentarse con una molestia más moderada. Lo más importante es que el dolor no mejore o empeore pasadas las primeras 48-72 horas. En cualquier caso, si tienes dudas, la mejor opción es que un dentista valore la zona.

¿La alveolitis se puede curar sola sin ir al dentista?

No es recomendable esperar a que se resuelva sola. El alveolo con el hueso expuesto no cicatriza correctamente sin tratamiento, y el dolor puede prolongarse durante semanas. Además, si hay infección, esta puede extenderse. Acudir cuanto antes al dentista es siempre la mejor decisión para reducir el tiempo de recuperación y evitar complicaciones.

¿Puede aparecer alveolitis después de una extracción sencilla?

Sí. Aunque es más frecuente tras extracciones complejas como las de muelas del juicio, la alveolitis puede aparecer después de cualquier extracción dental. Factores como el tabaco, la mala higiene previa o la genética individual pueden influir independientemente de la dificultad del procedimiento.

¿Si tengo alveolitis podré recibir un implante más adelante?

En la mayoría de los casos, sí. Una vez que la alveolitis se trata correctamente y el hueso cicatriza bien, es perfectamente posible valorar la colocación de un implante. Sin embargo, es fundamental que la zona esté completamente recuperada antes de iniciar ese proceso. Tu dentista te indicará cuándo es el momento adecuado.

¿Qué hago si tengo dolor muy fuerte tras una extracción fuera del horario de la clínica?

Si el dolor es muy intenso y no puedes esperar a la próxima consulta programada, lo mejor es acudir a un servicio de urgencias dentales en Alicante. No debes aguantar el dolor pensando que es normal: cuanto antes se trate la alveolitis, antes empieza la recuperación.

Recomendación de Clínica Asilpa

En Clínica Asilpa sabemos que el dolor tras una extracción dental puede ser muy angustiante. Si tienes síntomas que te hacen sospechar que puedes tener alveolitis, no esperes a que mejore solo. Nuestro equipo en Alicante está preparado para diagnosticarte y tratarte con rapidez, reduciendo el dolor y devolviendo la normalidad a tu boca en el menor tiempo posible. Pide tu cita y cuídate con quienes entienden lo que te pasa.